La situación de la bodega de San Juan se ha vuelto crítica, especialmente desde el inicio de 2026. Con una deuda que asciende a $680 millones y 380 cheques sin fondos, la empresa se une a otros casos emblemáticos en la industria vitivinícola, como los de las bodegas Bianchi y Norton.
Este escenario plantea serias interrogantes sobre la sostenibilidad de la bodega y su futuro en un mercado cada vez más competitivo. La crisis financiera no solo afecta a la empresa, sino también a los trabajadores y a la comunidad que depende de su actividad.
“Las bodegas deben adaptarse o enfrentar consecuencias severas” – Experto en vitivinicultura.
La bodega enfrenta una grave crisis financiera desde inicios de 2026.