En Trevelin, un grupo de estadounidenses ha hecho una sorprendente transición de guías de pesca a productores de vino. Este cambio ha permitido que su viñedo en la Patagonia no solo seduzca a chefs de renombre, sino que también comience a exportar su producto a otras regiones.
Los fundadores de este viñedo, que inicialmente no tenían experiencia en la industria del vino, han demostrado que la pasión y el compromiso pueden superar la falta de conocimiento. Su enfoque innovador y su dedicación a la calidad han llevado a que restaurantes prestigiosos, como Don Julio, busquen sus vinos. La historia de estos emprendedores es un ejemplo inspirador de cómo la creatividad y la perseverancia pueden abrir nuevas puertas en el mundo de la gastronomía.
“La calidad de nuestro vino habla por sí misma y estamos felices de compartirla con el mundo”.
Dos estadounidenses se convirtieron en pioneros vitivinícolas en Trevelin, atrayendo a chefs y exportando su vino.