En 2024, el consumo de vino en Argentina ha llegado a cifras alarmantes, con un promedio de solo 16,3 litros por persona al año. Este es el nivel más bajo que se ha registrado en la historia del país. Es realmente preocupante, ¿no crees? Las provincias vitivinícolas como Mendoza y San Juan están comenzando a pensar en medidas drásticas para revertir esta situación. Por ejemplo, algunos productores están considerando nuevas estrategias de marketing para atraer a los consumidores más jóvenes, quienes parecen estar más interesados en otras bebidas.
Como dice el reconocido enólogo José Alberto: “El vino debe volver a ser parte de nuestra cultura y celebraciones”. La situación actual exige una respuesta rápida y efectiva para revitalizar el sector y asegurar que el vino argentino recupere su lugar en la mesa de los argentinos.
El consumo per cápita de vino en Argentina alcanzó su mínimo histórico en 2024. ¿Qué harán Mendoza y San Juan?
