Tras la caída de Winery, Chmea ha decidido empezar de nuevo, esta vez sin socios. Esta experiencia le ha permitido reflexionar sobre su camino en el mundo de las vinotecas, llevándolo a un plano mucho más honesto y pragmático.
La historia de Chmea es un claro ejemplo de resiliencia en el sector del vino. A pesar de los desafíos financieros que enfrentó, su decisión de iniciar un nuevo capítulo es un testimonio de su determinación. Como él mismo menciona, “las dificultades me han enseñado a ser más realista y a enfocarme en lo que realmente importa”.
“Las dificultades me han enseñado a ser más realista y a enfocarme en lo que realmente importa”.
Su nueva estrategia podría revolucionar la forma en que se comercializan los vinos y las vinotecas en el futuro.
Chmea comienza de nuevo tras el fracaso de Winery, sin socios y con un enfoque más pragmático.

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