En un contexto de caída en el consumo de vino, una bodega centenaria de Mendoza ha decidido innovar al asociarse con una desarrolladora marplatense. Este nuevo proyecto, que combina viviendas y viñedos, está valorado en más de 20 millones de dólares.
La iniciativa busca no solo revitalizar el interés por el vino, sino también ofrecer un estilo de vida que integre la producción vitivinícola con la residencia. Este enfoque podría ser un modelo a seguir para otras bodegas que enfrentan desafíos similares en el mercado actual. En palabras de un experto en el sector, “la combinación de vino y vivienda puede atraer a nuevos consumidores y turistas”.
“La sinergia entre el vino y la vida residencial puede revitalizar la industria”.
La bodega centenaria se asocia en un proyecto de más de 20 millones de dólares.

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